Se trata de una rueda, generalmente maciza y acanalada en su borde, que, con el curso de una cuerda o cable que se hace pasar por el canal ("garganta"), se usa como elemento de transmisión para cambiar la dirección del movimiento en máquinas y mecanismos.
La polea fija
La polea fija es una rueda ranurada que gira alrededor de un eje que se haya sujeto a una superficie fija. Por la ranura de la polea se hace pasar una cuerda, cadena o correa que permite vencer, de forma cómoda, una resistencia a la que llamamos R, aplicando una fuerza a la que llamamos F. Una polea fija se encuentra en equilibrio cuando la fuerza aplicada F es igual a la resistencia R, que presenta la carga, es decir, cuando F=R
La polea fija sirve para subir y bajar cargas con facilidad al emplear nuestro propio peso para contrarrestarlas.
La polea móvil es un conjunto de dos poleas, una de las cuales se encuentra fija, mientras que la otra puede desplazarse linealmente.
La polea móvil se encuentra en equilibrio cuando se cumpla la siguiente igualdad
F=R/2
De este modo, el esfuerzo realizado para vencer la resistencia de una carga se reduce a la mitad con respecto a la polea fija. Y esto permite elevar cargas con menos esfuerzo.
Resuelve:
¿Qué fuerza hay que aplicar para levantar una carga de 100 kg con una polea fija? ¿Y con una móvil?

